Sunday, December 1, 2019

7 Tipos de amor

Así establece siete tipos de amor:

a) Cariño: Es la relación donde existe un alto grado de intimidad, de verdadera amistad, pero sin la pasión y el compromiso a largo plazo.

b) Encaprichamiento: Es una relación con alto grado de pasión, pero sin intimidad y compromiso, por lo cual tiende a disolverse con facilidad.

c) Amor vacío: Es la relación con un alto grado de compromiso, pero sin intimidad y sin pasión.

d) Amor romántico: Es la relación que se solventa en la intimidad y la pasión.

e) Amor sociable: Es la relación en donde existe la intimidad y el compromiso, pero no hay pasión. Esto es común en lo matrimonios de larga duración.

f) Amor fatuo: Es la relación basada en la pasión y el compromiso.

g) Amor consumado: Es la relación en donde podemos observar los tres componentes: intimidad, pasión y compromiso.

¿Qué es amancia?

Para los fines enunciados en el informe me fue necesario recurrir a un nuevo concepto para describir el paso en la relación amorosa que sobrepasaba el momento del enamoramiento.

Este término es menos conocido en la tradición y tiene poco uso por ello mismo se ha decidido imponer aquí a modo descriptivo de un nivel de la relación que tiene como características principales la sobriedad y depuración de lo que es en un comienzo el amor sexual como experiencia de amar: la amancia.

Amancia es una voz media del verbo amar, es decir se ubica entre la voz pasiva (ser amado) y la voz activa (amar). Lo que se quiere dar a entender es que no subsume el amar a un solo tipo de acción, es decir ir hacia el otro solamente, sino además conlleva en si misma la particularidad de estar padeciendo amor, de sentir amor por otro.

Estar en amancia es amar y estar enamorado. Es actuar en favor del amado pues siento amor por él. Pero es una modo de amar distinto de la actitud pasional, animal, entre los amantes, sino que tiene un carácter ético profundo.

¿Qué significa enamorarse?

Enamorarse es un padecimiento que concurre al alma, como si una burbuja cubriera al amante con la presencia de la amado, esta inunda al ser-amante, y es que el amor, al parecer, nace de la misma intimidad del ser-amante, y este queda sujeto al otro para siempre sin posibilidad de morir, pues no ha provenido desde la imaginación, sino que desde un lugar mucho más profundo y recóndito, desde donde manan los gustos y disgustos, que nos hacen interesarnos por tal o cual cosa, que llevan nuestra atención de un objeto a otro.

No obstante el deseo en general, hacia cualquier objeto es diferente del deseo hacia un objeto determinado. En el caso del amor, la tradición se ha encargado de dificultar la diferencia que existe entre „instinto sexual‟ y „amor sexual‟. Sin embargo, en el primero, el apetito o el deseo (si se lo quiere así) preexiste a su objeto. Dice Ortega y Gasset: “Se siente el apetito antes de conocer la persona o situación que lo satisface. Consecuencia de esto es que puede satisfacerse con cualquiera. El instinto no prefiere cuando es solo instinto”26. En cambio en el „amor sexual‟ lo que se busca es „perfeccionarse‟, quizás con el instinto sexual se cumpla aquello de conservar la especie, mas con el amor, el deseo del cuerpo y alma, el deseo de unidad con el individuo amado, es en último caso deseo de unión con lo excelente que es esa persona. De este modo, el apetito nace al suscitarse frente a nosotros ese ser que posee aquella belleza que eleva de nuestro interior el impulso erótico.

¿Qué es el enamoramiento?

El enamoramiento es aquella etapa de insospechada atracción de los amados. Durante la tradición y en especial desde la psicología, nunca se ha logrado determinar cabalmente „por qué‟ ocurre esto, quizás sí el „cómo‟ sucede, o sea que procesos psíquicos o químico-biológicos aproximan a dos individuos, pero no podemos explicitar „por qué‟ la aproximación, el deseo, el interés por una persona especifica se da con pasión, con erotismo. 

El enamoramiento es un estar imbuido de amor, como en una burbuja, que nos mueve en un „ir hacia‟, es un desplegarse mirando o, quizás, imaginando al otro. Enamorarse es un aquel primer momento, irracional, instintivo, natural del amar en el hombre, y por ello mismo el más inexplicable, el más misterioso, ya que es dirigirse hacia un otro que deseamos íntimamente, es decir, tanto corporalmente, como anímicamente, sin embargo es este oscuro y remoto deseo el más nubloso para nuestra inteligencia, pues hay un Otro difuso, difuso porque nuestra relación con él es incipiente, ya que no lo tenemos contextualizado, no logramos (y quizás nunca logremos) develarlo, des-ocultarlo completamente, aunque definitivamente es esta esperanza, de que algún día lo lograremos la que nos invita de algún modo, a proyectarnos y acercarnos al amado.